En los últimos años, los productores integrados en la Denominación de Origen Protegida Siurana han emprendido una tenaz búsqueda de la calidad que les ha llevado a producir aceites de oliva vírgenes extra actualmente muy valorados por expertos y consumidores de todo el mundo. Se trata siempre de un producto extraído directamente del olivo mediante procedimientos mecánicos o físicos que no alteran en forma alguna el sabor, el aroma o las características del fruto.
La variedad dominante, con un 90% del volumen total, es la arbequina, la oliva con la que se identifican desde haces siglos los aceites de Catalunya y que, por su delicadeza y elegancia, está siendo importada por otras zonas productoras de aceite de oliva de todo el planeta.